Especial Oscars 2016: mejor película extranjera

oscars_best_foreign

Este domingo 28 de febrero será la ceremonia de la edición 88 de los Premios Óscar, el evento que en mi casa tiene un menú especial y comentarios en los intermedios. Arranqué escribiendo sobre las nominadas a mejor película y ahora lo hago sobre las nominadas a mejor película extranjera. En Colombia estuvieron en cartelera cuatro de las cinco nominadas.  La quinta la vi gracias a Internet.

mustang

Mustang (Mustang) – Francia/Turquía/Alemania
★★★☆☆

Si vieron Las vírgenes suicidas (The Virgin Suicides – 1999) de Sofía Coppola es casi lo mismo pero en el norte de Turquía. Cinco hermosas hermanas adolescentes se vuelven prisioneras en su propia casa luego de que las vieran jugando con un grupo de niños en la playa y los vecinos notaran en ellas un imán sexual (presente siempre en las actrices). Su familia les frena el contacto con el mundo exterior, las educa en casa y empieza a arreglarles matrimonios.

En Mustang la cámara se siente incidental porque parece que las niñas están demasiado cómodas con su presencia, como si hubieran accedido a ser filmadas en un entorno natural y no ficticio y dejaran la puerta abierta. En las tomas de grupo hay muy pocos cortes, la dinámica se siente fluida, enérgica, hiperrealista.  Creo que uno de los mayores aciertos de la directora Deniz Gamze Ergüven, quien con este título se estrena como directora de largometrajes, fue encontrar a las actrices y establecer desde las primeras escenas quiénes son y cómo se comportan. 

La contienda entre los códigos tradicionales y la libertad de la mujer es el espíritu de la película. Desde la narración de la menor de las hermanas, Lale (Günes Sensoy), nos sumergimos en un mundo cada vez más distante al nuestro, donde la virginidad sigue siendo un tesoro divino. Pero la narración se siente occidentalizada, es un ojo globalizado juzgando una realidad desde parámetros universales y no locales. ¿Es Occidente el único referente válido? ¿La única verdad? No digo que esté de acuerdo con la sumisión de la mujer ni con marginar su identidad y sus derechos pero la película es un poco quedarse con la idea de que la mujer de Occidente tiene más mérito que la de Oriente, y eso no es del todo cierto.

– Lo que más me gustó: el casting
– Lo que menos me gustó: el guión. Siento que quiere expresar tantas cosas que a veces pierde el norte. Por ejemplo, la aparición del tío por la noche en el cuarto de una de las niñas. Se enuncia pero no se desarrolla.
– ¿La repetiría?: no

saul

El hijo de Saúl (Saul fia) – Hungría
★★★★☆

La película con una de las temáticas más reincidentes en el cine -El Holocausto judío- es la favorita de la crítica* para llevarse el Óscar en esta categoría, después de haber ganado el Gran Prix en el Festival de Cine de Cannes. Cuenta la historia de Saúl (Géza Röhrig), un húngaro miembro del Sonderkommando, el grupo de prisioneros judíos encargados de llevar a otros prisioneros a la cámara de gas, quemar los cuerpos en los crematorios de Auschwitz, limpiarlos y recoger las cenizas. Un día, luego de haber activado la cámara de gas, Saúl encuentra a un niño con vida en la pila de cadáveres, lo rescata con un halo de ilusión y los alemanes terminan matándolo. Desde ahí él se convence de que ese niño es su hijo y hace lo posible por darle un justo entierro según su religión.

Sin restar su valor, la experiencia de verla en la sala cine fue de las más desesperantes que he tenido en los últimos años y si no fuera por el uso del sonido como herramienta narrativa estaría en mi lista de las películas que todos aman pero yo no. Cuando la fui a ver la expectativa estaba por las nubes. “Es la que le va a quitar el Óscar a El Abrazo de la Serpiente“, me decían. Así que apenas se estrenó en Bogotá fui corriendo con mi amigo Iván a verla. Los dos caímos de fondo y creo que todavía no nos hemos recuperado.

Sería caprichoso decir que El hijo de Saúl es una mala película pero a mí no me gustó. Es un tema trillado que he visto en pantalla un sinnúmero de veces y que se convirtió en fórmula para la temporada de premios, es un acercamiento tímido a la violencia de ese momento (está ahí pero hay pudor para mostrarlo, se esconde) y la actuación de Saúl es prudente, no magnífica. No obstante, el director László Nemes supo introducir al espectador en una temporada de infierno con la cámara sobre los hombros del protagonista (sólo vemos su campo de visión y oímos su campo auditivo), el fondo desenfocado desde el inicio y un lente de 40mm, que crea una profundidad de campo muy baja.

*Recordemos que la comunidad judía es la de mayor representación en Hollywood.

– Lo que más me gustó: el sonido
– Lo que menos me gustó: el protagonista
– ¿La repetiría?: no

abrazo

El abrazo de la serpiente (El abrazo de la serpiente) – Colombia
★★★★★

Sin exceso de nacionalismo ni camiseta tricolor, puedo decir que El abrazo de la serpiente es mi película favorita en esta categoría. Un viaje al Amazonas que hice justo antes de que se estrenara le dio ese valor extra a mi experiencia y admiro la calidad con la que muestran un paisaje enigmático a través de una historia de ficción que se sale del molde tradicional del hombre blanco que se vuelve loco en la selva.

Como el alemán Werner Herzog lo hizo para filmar Fitzcarraldo (1962), el colombiano Ciro Guerra viajó durante cuatro años a la selva amazónica en compañía de un antropólogo para hacer una inmersión profunda en las comunidades indígenas, sus costumbres y creencias. De allí salió el guión de El abrazo de la serpiente, coescrito con Jacques Toulemonde, en el que se narra la historia de la primera amistad entre Karamakate (Nilbio Torres – Antonio Bolívar), un chamán amazónico y último sobreviviente de su tribu, y dos científicos con 40 años de diferencia que recorren el Amazonas en búsqueda de una planta sagrada llamada Yakruna.

Inspirada en los diarios de los primeros exploradores que recorrieron la Amazonía colombiana, Theodor Koch-Grunberg y Richard Evan Schultes, la película también revela los pormenores de la guerra del caucho, los suicidios colectivos en cabeza de un supuesto mesías, la extinción de los indígenas, la invasión de los blancos, lo dañino de la tecnología y la importancia de convivir en armonía con la naturaleza. La impecabilidad es absoluta. Todas las piezas se ensamblan sin problema, como si filmar en la selva fuera una tarea fácil. La iluminación, la fotografía en blanco y negro, el sonido apabullante, el talento actoral (principalmente de Nilbio Torres, el joven Karamakate) y el saber de dos culturas se unen para ofrecer una mirada moderna sobre la Amazonía y su poder curativo. Majestuosa.

– Lo que más me gustó: la fotografía, el sonido y el guión
– Lo que menos me gustó: ——-
– ¿La repetiría?: sí

theeb

Theeb (Theeb) – Emiratos Árabes
★★☆☆☆

Theeb es el debut del director Naji Abu Nowar y la primera película de Jordania en ser nominada en los Premios Óscar. En imponentes escenarios desérticos un niño beduino se embarca junto con su hermano en un viaje en el que guiarán a un soldado británico mientras escapan de sus enemigos y se resisten al dominio imperial enfocado en la lucha por las líneas de ferrocarril. Después de varios enfrentamientos, Theeb (Jacir Eid Al-Hwietat, actor natural) queda solo y tendrá que sortear una serie de pruebas para sobrevivir, incluida la desazón de mantenerse al lado de un mercenario.

Esta historia de aventura de 1916, marcada por unos códigos culturales a los que hay que prestarle atención desde el inicio de la película (“Los más fuertes se comen a los más débiles”, el sentido de la hospitalidad, el valor del honor) es, en parte, la conversión de un niño en adulto por la obligación de su contextoUn western clásico en Medio Oriente que ni fú ni fá.

– Lo que más me gustó: la fotografía
– Lo que menos me gustó: el ritmo
– ¿La repetiría?: no

krigen

A war (Krigen) – Dinamarca
★★☆☆☆

Cualquier película de guerra donde haya salido Jessica Chastain es mejor que A war. Lo digo sobre todo porque creo que países como Dinamarca apenas están encontrando una voz para contar su presencia en la guerra, presencia que es terciaria y no protagonista. A war es la vida de un militar danés que es acusado de crímenes de guerra después de haber estado en Afganistán y se siente como cualquier otra película de guerra que hayamos visto antes. El soldado, la esposa, los niños, los civiles, un error. Una ecuación que no tiene nada de nuevo, excepto el interés del director Tobias Lindholm por grabarla con un estilo parecido al del documental. Bienintencionada pero predecible y moralista. 

– Lo que más me gustó: el estilo documental
– Lo que menos me gustó: el guión
– ¿La repetiría?: no

VEREDICTO OSCARS 2016 MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA

La que me gustaría que ganara: El abrazo de la serpiente

La que creo que debería ganar: El abrazo de la serpiente

La que va a ganar: El hijo de Saúl

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s